El trabajo, financiado por Fondart 2010, consiste en una serie de 15 foto-pinturas de la fiesta de La virgen de la Candelaria, acontecimiento de gran carga simbólica que se desarrolla anualmente el día 2 de febrero en Chanco, Región del Maule. El texto que a continuación se presenta son fragmentos de las reflexiones de Guillermo Machuca, en relación a las imágenes y las operaciones visuales involucradas en la propuesta.
Happening colectivo
Guillermo Machuca


Lo estético desborda el campo mezquino del arte. Ofrece un tiempo real irrepetible para las formas artísticas presentes en el circuito profesional actual. Sin embargo, existen determinadas formas y expresiones que no pretenden otra cosa que representar ciertas experiencias ajenas al lenguaje artístico. Una de ellas, tendría que ver con la imagen gráfica y pictórica. Hermana de la fotografía (con su imagen y su marco, con su soporte y su espacio plano) la representación gráfica y pictórica estaría en condiciones de suspender la temporalidad irrepetible del rito, exaltando sus aspectos figurales, de una manera autónoma, paralela a la realidad.

Los rituales religiosos suelen presentarse como acontecimientos que oscilan entre lo festivo y lo divino, la algarabía y la perversión, lo ingenuo y lo macabro. Se trata, en este sentido, de una oscilación que debe ser leída más allá de toda lectura construida baja la mala fe o los principios morales. Gran parte del expresionismo pictórico no pretende reflejar la realidad tal cual; a lo más se esmera en representar los aspectos más jocosos, descarnados o patéticos de la vida (como la soledad o la pertenencia a un cuerpo henchido de códigos gregarios).

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