jueves, 3 de noviembre de 2011

Specularis

Estos objetos-herramientas, a través de los cuales se controla el cuerpo de las mujeres, están profundamente vinculados a su historia como objeto-sujeto. Aquella condición de sujeción tiene que ver más con su capacidad reproductiva, que con el universo ortopédico de las apariencias. Se trata de salir al encuentro y manipulación de estos objetos simbólicos, sometiéndolos a otro orden, como instrumentos que examinan, miran, contemplan, conjeturan.
Comprobado está que la mirada no es objetiva, ni neutra... La sociedad occidental se ha caracterizado por la unidireccionalidad de la mirada, y la univocidad del placer en la contemplación donde la mujer es un objeto pasivo. La dimensión externa del cuerpo femenino a cargo del arte y la dimensión interna de la medicina, se reflejan en el control estético y reproductivo. Mirada que controla e invade más allá de lo simbólico.

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